27/02/2009

Me llega un e-mail del servicio de alertas de Twitter. Resulta que Remo se ha aficionado a mí y ha decidido seguir mis notas en esa página…

Pues se va a aburrir, porque hacía como dos meses que no actualizaba ese controlador de actividades ajenas. Y la última vez ya fue porque alguien me recordó que existía…

Con tantas cosas que actualizar, uno comienza a estar desactualizado. Tengo cuenta en Twitter, en menéame, en Facebook (¿quién no tiene cuenta en Facebook?) y en chorrocientos sitios más donde los impulsores de la página te invitan a que compartas tu estado a la voy de ya con toda la red. Pues como no inventen pronto la conexión cerebral con Bluetooth, no sé cómo me lo voy a montar, la verdad.

Al final, pondré una nota general en todas partes: La familia, bien, gracias.

Y a otra cosa, mariposa. Quien quiera saber de mí, que me llame por teléfono. Y si no estoy en casa, que deje el recado.

Vuelta al siglo XX, que la web 2.0 esclaviza más que dignifica.

Entry Filed under: Uncategorized. Etiquetas: , , .

Leave a Comment

Required

Required, hidden

Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


¿Quién?

Yo soy yo y mi circunstancia.

Por eso, aquí me encontrarás a mí y en curvas rectas encontrarás mi circunstancia.

¿Qué?

Notas mentales en estado puro, con todo lo bueno y todo lo malo que eso conlleva.

¿Cómo?

Usando Wordpress.com, que nunca me ha dado demasiados disgustos y además sale muy bien de precio.

¿Cuándo?

A salto de mata, sin periodicidad ni compromiso de permanencia. Si alguien está tan enfermo como para seguir estos devaneos, siempre puede utilizar el feed RSS.

¿Por qué?

Más que un blog, es un micro-blog. Un twitteo personal de las cosillas que me van pasando por la cabeza cuando estoy en el ordeñador y que no necesariamente tienen que ver con mi actividad laboral. Porque no sólo pienso en volantes y carreteras, y porque yo lo valgo.

Meta